domingo, 30 de agosto de 2009

las palomas

Hace un par de años, paseando por el bosque vi una paloma muerta. La cogí entre mis manos y observé que tenía dos pequeños orificios en su blanco cuerpo bordeados por el rojo de la sangre.
“Habrá sido víctima de las escopetas de los cazadores”, pensé. Le di sepultura cerca de donde la había encontrado, al pie de un viejo árbol, pensando aún en la idea de los cazadores.

He repetido estancia en este mismo bosque, pero esta vez me alojo en una de las cabañas de madera y no en mi destartalada tienda de campaña. Por la noche me he levantado para ir al cuarto de baño; he visto una sombra blanca pasar junto a mí y he pensado que todavía estaba medio dormida. Se me ha venido a la cabeza una música como de película de terror.
Al volver a mi cabaña, en el suelo, frente a la puerta, me he encontrado otra paloma blanca; muerta; con dos agujeritos bordeados de escarlata en el pecho; sus alas abiertas, como puesta así a propósito.
La puerta, que al salir dejé cerrada, ahora se encontraba medio abierta.
Con la paloma en la mano, me voy adentrando poco a poco en la cabaña. La puerta se cierra tras de mí. Al girarme veo un bello rostro iluminado por la luz plateada de la luna, que contempla con fijeza la parte desnuda de mis hombros y mi cuello. Me hace un gesto con el dedo sobre sus labios para que calle; un gesto no necesario, porque aunque no lo hubiera hecho, de mi garganta no hubiese salido ni un solo sonido.
Avanza con paso seguro y calmado hacia mí, me aparta el pelo de la cara y el cuello y clava poco a poco sus afilados colmillos en mi fina piel.
Mientras él disfruta con mi sangre caliente, su veneno se va extendiendo por todo mi cuerpo, primero dejándome débil, y con un gran dolor, volviéndome fuerte y con sed de sangre.

Todo pasó rápido, pero es algo que jamás olvidaré. Todavía quedan en mi cuello las marcas escarlatas alrededor de los dos agujeritos.
Ahora yo, al igual que Joe, dejo sobre los blancos pechos de las palomas esos dos orificios rodeados de escarlata.
Y queda sin resolver el misterio de la chica que desapareció de su cabaña dejando en su lugar una paloma blanca con dos orificios rodeados de roja sangre.

3 comentarios:

  1. Hola!! Bueno una historia corta para empezar...
    La idea original no es mía, yo sólo he desarrollado la historia. Espero que os guste.
    Vampire kisses!¡!

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  2. sisisi...wno,wno en principio esta historia iba a sr un poco mas larga ..pero no a podio ser ..en otra ocasion estoy trabajando en ello ...jajaja

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  3. Está superxulaa la historiaa!
    me ha gustado bastantee, me gusta esa parte de misterio que le pones y de suspense!, haber cuando pones mas , que yo me las leoo en un pis pas jajaja .
    vampire kisses!!!!

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